Una contraseña segura debe contener al menos 6 caracteres y combinar mayúsculas, minúsculas, caracteres especiales (@, #, é...) y cifras. También es recomendable cambiarla cada cierto tiempo (al menos una vez al año).

Se recomienda no utilizar ciertas contraseñas, como: el nombre del cónyuge, de un hijo o de una mascota, las iniciales + la fecha de nacimiento, una palabra que se pueda encontrar en el diccionario...